Ya me puedo morir tranquila…

Anoche, apenas tres/cuatro horas de sueño involuntario. Lavadoras, tender la ropa (¡ostras qué frío hace en Madrid!). Me levanto a las siete, pero no sé cómo me las arreglo para llegar tarde. El café con Laura se pospone. Camino hacia la biblioteca. Suena All I want for Christmas is you. Curioseo sobre Roma. La clase de Civilizaciones, sin palabras (sobre todo la recomendación de beber cerveza con pajita…). Fernando y yo decidimos saltarnos la hora del examen, sin culpa ni cargos de conciencia: él va a Libreros y yo a una papelería técnica en la Plaza de San Ildefonso (sí, precisaba papel plotter de 75 gramos, satinado, para unos mapas). Nos perdemos por las calles (maldita Corredera y Desengaño). ¡Díos mío, qué personajes que pueblan la zona! Llegamos a tiempo a la Facultad, 14:35 exactamente. Charla en las escaleras camino a ninguna parte. Veo partir a los compañeros de la clase que planeaba saltarme en dirección al parking y corro como si se me fuera la vida en ello. No, no iban de prácticas estos de Arqueología de Grecia… ¡iban al PARAÍSO! Llego corriendo. Cruzo la mirada con el profesor, que espera en la puerta como fiel cancerbero… y pronuncia las palabras mágicas: “Cristina, ¿ibas a clase? Pasa, hoy la damos aquí”. ¡Qué emoción…! Esas puertas de pino se cierran tras de mí y me hallo ante El Dorado. Desde el primer curso todos oímos hablar de “ese lugar”. Pero nadie ha llegado a entrar, y si ha entrado, no lo ha contado después. Algunos dicen que realmente no existe, otros que no es posible en este espacio-tiempo. Yo sabía que sí, era fe: ver salir bandejas de bollos, aún humeando, con el carrito de servicio… tenía que existir. Nunca nadie se apostó en la puerta: era algo arriesgado. Y ellos nunca mencionaron su existencia (es como una leyenda urbana: al igual que aquella que dice que en la capilla de la Facultad hay un póster de Madonna… ¡habrá que comprobarlo!). Delante mío una sala de tonos ocres, madera de pino y parte de la pared de palosanto, combinada con un beige que asciende hasta el techo. Sillas confortables, no se oye el gentío de fuera. Vistas agradables por el ventanal. La barra, de granito impoluto. Al fondo veo caras muy conocidas, se extrañan al ver a seis estudiantes allí. Las luces, escogidas de modo selecto. No hay olor a frito, ambiente muy respirable. El profesor se gira hacia nuestro sector: “¿qué queréis? Pedid algo”. Yo balbuceo “café solo”… y con una sonrisa lo tengo al instante enfrente mío. Al fondo percibo diversas tapas… ¡y un jamón que hubiera apostado de Teruel o Guijuelo! Síndrome de Stendhal. Yo siempre dije que mi meta en la Facultad era entrar allí: a la CAFETERÍA DE PROFESORES. Vamos, que antes que acabara la carrera tenía que ver con mis propios ojos que existía. Sí, el Paraíso existe. Ahora ya me puedo morir tranquila…

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~ por Amelia Edwards en diciembre 11, 2008.

16 comentarios to “Ya me puedo morir tranquila…”

  1. Hola Cris ¿tu no vas a abrir el Cris-chat?

  2. Quieres que abra el crischat? jajajaja… habla, que te escucho.

  3. Ja,ja…aqui estoy (a punto de meterme en la cama)

  4. A mí me temo que me queda mucho hasta que duerma (total, para lo que voy a dormir…). ¡Nada de meterse a la cama! Una juerga, Iñaki… ¡vete de juerga! ¡Que te nos casas!

  5. Je,je. Hoy no toca juerga, ni mañana, tengo un finde un poco diferente. ¿boda?, je,je. No creo, estas cosas ya sabes…as
    ¿te acuerdas cuando “eras” mi pequeña musa?

  6. Je, je ¡malvadilla! que ya se va a enterar Mary que andamos por aqui y por alla de picos pardos

  7. Jajajaja… es verdad, yo una vez fui tu pequeña musa. Como Mary se entere nos manda ahorcar…
    (¿finde diferente? ¿se puede saber?)

  8. Un curso intensivo de teatro que me apetecia hacer y ha empezado hoy a la tarde, me he venidoa casa, mañana todo el dia desde las 9 hasta la noche, pa casa y luego ¡el domingo! asi que… del curso acasa y viceversa. Este es mi finde

  9. y estoy roto de sueño me voy ameter en la cama, que ya stoy en pijama y encima de ella ¿ok?

  10. Muy bien, pues que descanses mucho. A mí me queda aún un rato con esto de la carrera, hoy toca Contemporánea… (¡que chulo lo del curso de teatro!… a mí se me ha complicado el finde, no sé si al final podré ir a lo de Óscar).
    Sogni d’oro! Buonanotte!

  11. que pena, la obra esta guay y la ilusion que tenias. Bueno guapa (ya me da igual que me oi la Mary), je,je.Besos musa que no me olvido de aquella foto al piano, je,je

  12. Jajajajaja… ¡cuánto daño ha hecho la foto del piano!
    Lo de Óscar depende de cómo solucione los contratiempos… porque la verdad, me apetece ver al “jefe de todo esto”. ¡Qué descanes! Besos!

  13. Pues si pajarilla hiciste daño, lo reconozco, besos ¡hasta mañana!

  14. Hala! me meta donde me meta ultimamente, siento que sobroooo…

    Cuanto daño esta haciendo el blog del Terol!!! jajajajajaja

    Buonanotte ragazza!!

  15. Jajajaja… que no, Mikel, que no sobras, tranquilo. Buonanotte per te!

  16. aqui no sobra nadie Mikel

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