El peso de una hoja

Retiro en buena compañía

A veces las cosas son tan complicadas o tan sencillas como las queramos ver. A veces no las logramos ver bien. También a veces las cosas no se preparan ni se esperan. Y te sorprenden. Porque es mucho más fácil respirar cuando ves las hojas de los árboles caer, como si se les fuese la vida en ello. Será que no pesan nada. Algún día el Retiro se quedará sin hojas. Así, todo liviano. Ya no pesa. Gracias, Raúl.*

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* Sí, te debo una conversación. Pronto, amigo. Será pronto.

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~ por Amelia Edwards en noviembre 7, 2009.

Una respuesta to “El peso de una hoja”

  1. No me debes nada, pero espero que podamos tener más de una conversación.
    Normalmente las cosas que merecen la pena aparecen sin avisar. Eso no lo he leído en ninguna parte, lo he aprendido yo solito.

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