Si es que no sé ni qué poner…

Siguiendo mi línea de post=sentimiento negativo, la verdad es que lo hago con la visión que me da el tiempo, y la mala ostia que se me ha puesto hace un rato al enterarme de la última…
No me apetece informar vía red social, básicamente porque no es de la incumbencia de nadie, demasiado bombo se le dio con noticias y fotos hace dos semanas al tema incendio, todos los periódicos publicaron algo, y nos hartaron bastante las teorías conspiratorias de los idiotas que pueblan la aldea. Por orden…

Hace dos semanas NOS QUEMARON (y lo digo así, personalizándolo, porque incluso intuimos quién ha sido) la casa de mis abuelos. La casa palacio. La casa protegida por Patrimonio y de la que ya habían dado cuenta de la puerta del s. XVII, destrozándola con un hacha y a patadas, tiempo ha, y la cristalera del salón, todos los cristales ensamblados, más de 3 veces ha pagado el seguro su reparación al completo (los muy cabrones hicieron diana con piedras que de haber habido gente en ese salón, la habrían matado). A dos días de haber cambiado la puerta del jardín de la parte de atrás, después de lidiar con los obtusos de Bellas Artes para que dieran el pertinente permiso; no habría evitado que hubieran saltado el murete, pero bueno… Así que la madrugada de hace dos semanas, un lunes a las 02.00, “ardió” la leñera sin leña, la que tenía la luz cortada desde el 2004 (vamos, no ha sido fortuito), prendió en limo los pilares de madera y las vigas, del mismo material, y cedió todo el suelo del piso de arriba. Todo. Y mientras tienes que mirar con cara de gilipollas cómo arde tu casa. Porque la ves arder la noche más fría. Los tabiques quedaron prendidos de la casa de mis abuelos, con todo su peso (todo ese lado de la casa era de ellos, pero en el piso en que viví fue el que identifico como de ellos, en el de abajo siempre hubo inquilinos: el de los inquilinos que lleva vacío algunos años tiene ahora los muebles suspendidos en el aire, agarrados con saña a las paredes, a las tuberías). Se quemaron las bajantes, ha ennegrecido el baño de la casa de mis abuelos todo el humo que subió, tuvieron que romper la claraboya para que hiciera de chimenea, desalojaron a mis vecinos (que vivían en la otra ala de la casa) por la ventana… Se personaron varias UVI (por si acaso), tres dotaciones de bomberos y muchas patrullas de la Guardia Civil. Y ardió durante casi cinco días, porque es madera que arde en tres fases. En Madrid nos enteramos el lunes por la tarde, cuando mis padres se habían llevado un susto la noche de antes pero no nos quisieron decir nada para no preocuparnos: los avisó mi abuela a las 3 de la mañana porque no conseguía localizarlos en mi urbanización la Guardia Civil. Estuvieron toda la noche sin dormir, al raso, mientras trabajaron los bomberos. Nosotros cogimos el coche esa tarde y fuimos a ver cómo seguía la casa, y mientras los bomberos volvían a llenar de espuma ignífiga toda la casa, los tres cabrones que intuimos han sido estuvieron comiendo pipas enfrente. Y te dan ganas de muchas cosas, porque te dice la Benemérita que al no “haber pruebas contundentes”, no se les puede acusar… ¿Pruebas contundentes? ¿Qué cojones quieren, que se les haya caído la billetera con el DNI, la declaración de Hacienda, a los culpables? En fin, puto país, puta gente, todo. Lloras de impotencia al ver como tu casa puede seguir hundiéndose más mientras sigue ardiendo, porque no puedes hacer nada. Cómo hay gente tan mala como para quemarte la casa, sabiendo que vive gente en el otro lado, que no es una casa abandonada, que te conocen. Cómo, cómo cojones. Lloras de rabia porque aún encima tienes que dar las gracias de que no haya sido más.

Y hoy, al llegar a casa, más mierda. Han entrado a robar en la casa de mis abuelos del pueblo. Se había enterado mi madre porque en los pueblos en los que lleva las cartas ya lo habían hecho hace varios días: te desmontan el bombín, entran a tu casa, y buscan cosas de valor; que no hallan nada, se piran. Y que no te pillen en la casa. Así que aprovechando que la nieve ya se ha ido, han llegado mi padre y ella esta mañana al pueblo “a dar una vuelta por si acaso”, y otro percal. Los dos bombines de la puerta rotos, toda la casa revuelta, cajones tirados sobre las camas, buscando yo qué cojones sé… Al parecer no se han llevado nada de valor, o nada (porque no está segura de qué cosas tenía mi tía), y de haber robado, ha sido la Play Station 1 de mi primo. En fin, más hijos de la gran puta porque SÓLO HA SIDO EN NUESTRA CASA, no han entrado en ninguna más (y ojo, no está a la vista, ni es la primera según entras al pueblo).

¿En serio, por qué? ¿Tan mala suerte tenemos? Te dan ganas de todo porque la Justicia en este país va como va. Y va a seguir así por mucho tiempo…

Perdonad la disposición de las palabras. Simplemente me apetecía desahogarme un rato…

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~ por Amelia Edwards en febrero 13, 2014.

Una respuesta to “Si es que no sé ni qué poner…”

  1. Hola, deberías escribir algo nuevo. Se te lee. Saludos.

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